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Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento

Publicado en febrero de 2024

La mayoría de los y las estudiantes de 15 años en Argentina no alcanza un nivel mínimo de competencia en Matemática (73%), Lectura (55%) y en Ciencias (54%), de acuerdo a los resultados de PISA 2022. Ahora bien, si observamos lo que ocurrió en años anteriores, este registro no sorprende: los hallazgos de PISA de ediciones previas y de las evaluaciones APRENDER del Ministerio de Educación nacional siguieron esa misma línea.      

En una publicación reciente, desde CIPPEC contamos por qué es clave implementar procesos evaluativos sistemáticos para conocer los aprendizajes de los y las estudiantes y utilizar esta información como insumo para un mejor diseño de las políticas. Una pregunta subyace y, a su vez, emerge con más fuerza en la agenda cada vez que se dan a conocer resultados de este tipo: ¿qué rol tienen las evaluaciones internacionales como PISA? Por un lado, permiten poner en una perspectiva distinta el análisis de los niveles y la evolución de los resultados de un país. Por otro, la información resultante de ella posee un valor agregado al diagnóstico provisto solamente por las evaluaciones nacionales. Hagamos este análisis con los resultados de PISA 2022. 

El aprendizaje de Argentina, en el contexto global

Desde hace tiempo, diversas agencias especializadas en educación alertan sobre una “crisis del aprendizaje” que trasciende fronteras, caracterizada por una gran proporción de estudiantes – principalmente de países en desarrollo– que no son capaces de demostrar aprendizajes de acuerdo con lo esperado a su edad.  

Los resultados de PISA 2022 agregan una nueva dimensión a esta problemática, que consiste en la reducción o pérdida de los niveles de aprendizajes en un grupo mayoritario de países, entre los cuales también hay muchos de desarrollo avanzado. El Gráfico 1 muestra una caída “sin precedentes” en los niveles de aprendizaje, según la definición dada por la OCDE.  

Una causa que a esta altura puede resultar obvia para explicar esta caída es la pandemia y el consecuente cierre de escuelas para la educación presencial que se dio durante ese período. Sin embargo, atribuir esta desmejora en los aprendizajes sólo a las condiciones que trajo la pandemia y el aislamiento sería un diagnóstico reduccionista. El análisis de tendencias de los resultados de PISA antes de 2018 revela que el rendimiento en Lectura y Ciencias comenzó a disminuir mucho antes del inicio de la pandemia, lo que en definitiva sugiere que hay cuestiones de más largo plazo que también entran en juego. 

La observación de los resultados de PISA en Argentina permite concluir que, si bien están considerablemente por debajo de los promedios de resultados de los países de la OCDE, tienen un comportamiento más estable en el tiempo (Gráfico 2): 

La información de las evaluaciones internacionales como insumo para la toma de decisiones  

Las evaluaciones internacionales complementan la información provista por las nacionales, porque permiten aprender de la experiencia de otros países en cuanto a qué aspectos vinculados a la gestión del sistema educativo están relacionados positivamente con el desempeño escolar. Podemos dar algunos ejemplos concretos que surgen de los resultados de PISA 2022.      

 

La continuidad de la participación argentina en estos estudios internacionales constituye un elemento clave para el desarrollo de una política nacional de evaluación al servicio de la mejora de los aprendizajes. Adicionalmente, se requiere definir con precisión los propósitos principales de las evaluaciones, identificar los usuarios de la información y tipos de usos que se esperan, para así sentar las bases de un aprovechamiento más intensivo de sus resultados. 

Esta definición debe enmarcarse en un conjunto más amplio de políticas que busquen acelerar la adquisición de aprendizajes. Existen distintas posibilidades: desde intervenciones para el fortalecimiento de las trayectorias educativas, como son los sistemas de alerta para prevenir el abandono escolar, hasta la priorización de la enseñanza de las habilidades fundamentales y el apoyo del desarrollo del bienestar psicosocial en los entornos de aprendizajes.