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Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento

El informe del Estado de la Nación utilizó más datos que el promedio de los tres informes anteriores del Presidente Macri. Pero la baja presencia de objetivos y metas de desarrollo lo debilita como instrumento de rendición de cuentas.

En su último informe sobre el estado de la Nación, el Presidente Macri brindó un discurso ante la asamblea legislativa similar en extensión a los tres anteriores, promediando entre los cuatro, los 60 minutos. Al igual que el del 2016, la palabra más usada fue “país” (30) seguida por “argentinos” (25).

Fuente: elaboración propia a partir de la transcripción de todos los informes 2016-19, con base en Voyant-tools.

En términos de objetivos y metas de desarrollo, el informe de 2019 mostró una baja calidad. Como en los anteriores, el Presidente hizo mención a dos de las tres promesas de campaña (“pobreza cero” y “lucha contra el narcotráfico”). Si bien dichas referencias han estado presentes de manera reiterada, la ausencia de metas hace que no puedan ser valorados como objetivos contra los cuales poder analizar el desempeño del gobierno.

A su vez, sólo se hizo referencia a cinco metas concretas para 2019, su último año de gestión: “déficit cero”,“incremento de la AUH en un 46%”, “31 aeropuertos mejorados”, “1300 localidades conectadas por ARSAT”, “90% de la población cubierta con 4G”. También se incluyó una meta para 2030: “exportar 200.000 millones en 2030”. Dichas metas se presentan de manera aislada sin vinculación con objetivos de gobierno de mediano o largo plazo.

En este sentido, el Plan de Gobierno compuesto por 8 objetivos y 100 iniciativas prioritarias elaborado en 2017 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados en 2016 no forman parte explícita del informe. Esto da cuenta de su bajo nivel de institucionalización como instrumentos para la planificación gubernamental, el monitoreo y la evaluación y, la rendición de cuentas.

Esta baja presencia de objetivos y metas de desarrollo debilita al informe del Estado de la Nación como instrumento de rendición de cuentas.

A su vez, es difícil establecer de qué manera los datos presentados se vinculan a los objetivos de mediano y largo plazo lo cual genera dificultades para explicar los avances y correcciones. La cantidad de datos que pueden ser vinculados a avances respecto a las promesas de campaña es muy baja (3,5% del total de datos utilizados). Por su parte, los datos que pueden ser vinculados a avances respecto a objetivos del Plan de Gobierno y Objetivos de Desarrollo Sostenible muestran una mayor proporción (75% y 49% respectivamente).

Fuente: elaboración propia a partir de la transcripción de todos los informes 2016-19.

Para evidenciar cuál es el estado de situación y los avances logrados, se usaron en total 57 cifras para rendir cuentas. Esto implica un incremento respecto al promedio de datos de los tres informes previos (37 indicadores) aunque todavía menor respecto al promedio histórico de los informes desde 1995 (65  indicadores por informe).

Los datos evidencian una menor calidad que los utilizados en el informe 2018. En el informe 2019, la proporción de indicadores que dan cuenta de cambios en las condiciones de vida de los ciudadanos (resultados e impactos) es prácticamente igual a la proporción de indicadores que dan cuenta de los procesos internos de gestión del Estado (insumos, procesos y productos), respectivamente 51% y 49%. Sin embargo, es menor a la proporción que tuvieron en el informe 2018 (66% indicadores de resultado e impacto). Ello implica que en 2019 hubo menos datos disponibles para conocer cómo las políticas implementadas produjeron valor público en la sociedad.

Sólo el 54% de los datos presentados son datos abiertos. El otro 46% no es accesible como indica la Ley de Acceso a la Información Pública (N° 27.275). Esto los hace poco verificables o contrastables y afecta el grado de transparencia de la evidencia y argumentos brindados en el informe.

Asimismo, la continuidad de las cifras utilizadas entre los informes sigue siendo baja, lo cual hace difícil leer la evolución del estado la Nación. Sólo el 10,5% de las cifras que son utilizadas en el informe 2019 habían sido mencionadas previamente en los tres informes anteriores.

Finalmente, realizó muy pocas propuestas de políticas. Mientras que en su primer informe realizó un total de 20 propuestas en los informes posteriores fue disminuyendo (16 propuestas en 2017 y 13 en 2018) hasta llegar en 2019 a presentar 7 propuestas.

Fuente: elaboración propia a partir de la transcripción de todos los informes 2016-19.

Sin hoja de ruta, con menos datos que evidencien cambios en las condiciones de vida de los ciudadanos que sean verificables, el informe sobre el estado de la Nación sigue siendo una herramienta de escasa utilidad para evaluar la gestión de gobierno y la marcha del estado de la Nación.

Desde CIPPEC pensamos que hay espacio para mejorar la calidad del informe y así, fortalecer la rendición de cuentas con datos sobre la efectividad de las políticas prioritarias. Para ello, consideramos importante avanzar en los siguientes aspectos: