La alimentación saludable es un derecho humano y una condición indispensable para el crecimiento, la salud y el aprendizaje. Aunque en la Argentina el “apagón estadístico” continúa en el área nutricional (la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS) es de 2005), la poca información confiable y actualizada muestra un escenario preocupante. En 2006, la ENNyS evidenciaba que 41,9% de los chicos de entre 2 y 5 años se encontraba por encima de su peso saludable, mientras que el 8% sólo presentaba baja talla.
La escuela tiene un rol clave: la mitad de los alumnos desayuna y un 20% almuerza en escuelas estatales. Los servicios alimentarios escolares son un espacio de enorme potencial para mejorar la nutrición y promover hábitos más saludables. Sin embargo, en buena parte de las provincias la inversión en los servicios de alimentación es insuficiente.