¿Existe una receta para desarrollar la creatividad? ¿Cómo podemos intervenir los espacios de nuestra escuela para que colaboren con ese objetivo? En un restaurante ubicado en un pueblo alejado de Girona, España, el cocinero Ferran Adrià creó un modelo para desarrollar el potencial creativo de su equipo. Fue así que logró consolidar a elBulli, su restaurante, como uno de los más innovadores del mundo.
Su propuesta se basa en una auditoría interna que permite a los estudiantes analizar los diferentes espacios dentro de su escuela para luego proponer ideas para mejorarlos y así crear ambientes más agradables y proclives para el desarrollo de su creatividad. De este modo, se propone que los estudiantes intervengan en el diseño de los espacios escolares y de ese modo se sientan partícipes de la construcción del mismo.