¿Puede la literatura ayudarnos a que nuestras escuelas se conviertan en espacio de diálogo igualitario entre su comunidad? Una de las propuestas de Comunidades de Aprendizaje lleva el nombre de Tertulias literarias dialógicas (TDL) , una serie de encuentros en los que los participantes dialogan, reflexionan y construyen conocimiento desde la lectura compartida de obras de la literatura clásica universal. Mediante una dinámica pautada de turno de palabras, promueve que todos tengan un espacio en el cual expresar y dialogar con los demás participantes a partir de lo que les sugirió la lectura de un fragmento particular del texto. No se trata sólo de un modo de comprender y abordar la literatura, sino que permite cambiar la relación entre la escuela y las familias.
La comprensión y el aprendizaje se potencian a través de las interacciones que se generan entre los participantes, y se construye un significado colectivo de la obra leída, más amplio que el que se puede alcanzar mediante una lectura individual. A su vez, fomenta actitudes solidarias dentro del grupo de participantes, lo que contribuye a la construcción de un clima escolar saludable.
Una clave de las TDL es que se respete la dinámica de comunicación dialógica, para lo cual resulta fundamental la presencia de un moderador que distribuya y ordene los turnos de intervención. La otra clave es que la obra literaria seleccionada sea de la literatura clásica universal. Estas obras trabajan con profundidad temáticas universales que atraviesan a la humanidad, sin importar momento y lugar, y permiten reflexionar sobre el mundo y su historia. Cuando se acerca esta literatura a sectores vulnerables se contribuye a disminuir la brecha cultural, lo que transforma el entorno y aumenta las expectativas.