La escuela es una organización que se presenta compartimentada por disciplinas que atraviesan un tiempo y espacio escolar prefijado. Esta cuadrícula es difícil de romper y produce pocos conocimientos y mucha reproducción de contenidos con poco valor práctico. Pareciera que lo que se aprende en la escuela, sólo sirve para la escuela. Para romper este esquema, el modelo de Semana Internacional busca convertir al contexto escolar en un congreso juvenil, donde se debate, se construye conocimiento, se experimenta y se expresan diferentes aspectos de la cultura y el deporte.
La semana tiene la intencionalidad de que los jóvenes encuentren en el espacio escolar la posibilidad de aprender, pero bajo otros formatos, que sean los estudiantes los portadores del saber y que este circule de diferentes modos expresivos.