El Modelo de Rotación puede incluir en cualquier curso o asignatura en la que los estudiantes giren entre diferentes modalidades de aprendizaje, al menos una de las cuales es el aprendizaje en línea. Lo más común es que los estudiantes roten entre el trabajo en grupos pequeños, las asignaciones de lápiz y papel en sus pupitres, y el aprendizaje en línea. También pueden alternar entre el aprendizaje en línea y algún tipo de debate o proyecto de clase entera. La clave es que el maestro (o el reloj) anuncie que ha llegado el momento de pasar a la siguiente actividad asignada en el curso.
Puede implementarse en cualquier asignatura del currículo vigente de cualquier nivel del sistema realizando el trabajo que se propone desde la perspectiva de esa asignatura. Es útil en educación especial y también es muy aceptado en el nivel secundario y educación de adultos. Una de sus características más destacadas es que cuestiona la forma clásica de trabajar en clase y ofrece un formato flexible que permite incluir diversas innovaciones más o menos profundas según se requiera. Además, habilita una alta personalización del aprendizaje.