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Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento

La cantidad y la dinámica de trabajo que requiere la docencia suele relegar las tareas de diseño, planificación, revisión y reflexión de clases al ámbito privado de cada docente. Así, es común que el pensamiento estratégico acerca de la enseñanza sufra un doble aislamiento, en el docente individual y en un ámbito privado extra escolar (típicamente, la casa del docente). ¿De qué manera se puede evitar el aislamiento y aprovechar el tiempo escolar para mejorar la enseñanza? El estudio de clases (“study lesson” en inglés, “jugyou kenkyuu” en japonés ) es una metodología para investigar y reflexionar colaborativamente sobre la práctica docente en el aula. Consiste en un proceso de análisis y propuesta de mejora de una clase sobre algún tema.

Por un lado, la situación de estudio de clase es una oportunidad para que los docentes mejoren su práctica, profundizando en el conocimiento sobre algún tema de su disciplina y sus habilidades pedagógicas para la enseñanza. Por otro lado, la reflexión grupal sobre la práctica pedagógica propicia el desarrollo de una cultura institucional orientada a la mejora y la innovación permanente.

El proceso del estudio de clase constituye una oportunidad para observar, analizar, discutir, imaginar y actuar con otros sobre la enseñanza en el contexto escolar. De esta manera, es esperable que la práctica correcta del método (léase “dándose el tiempo para hacerlo bien”), por su carácter situado y colaborativo, ayude a afianzar relaciones de solidaridad y un espíritu de progreso en el cuerpo docente. Eventualmente, es la escuela en su conjunto la que se transforma en una organización que aprende (Arani, Shibata & Matoba, 2007).