Opens in a new tab

Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento

La expansión de la robótica educativa está vinculada, por un lado, a la importancia creciente de los robots -primero en la industria y luego en la sociedad en general- y, por otro lado, con las posibilidades que ofrece para el desarrollo de un complejo conjunto de aprendizajes entre los que se destaca el diseño, la programación, la toma de decisiones y la colaboración.

El caso que queremos destacar aquí es Probot School. Llevada adelante por el Colegio Tomás Alva Edison, de Mendoza, desarrolla una propuesta que es resultado de una comprensión profunda de las posibilidades que ofrecen las tecnologías para la enseñanza y el aprendizaje. El proyecto fue desarrollado en colaboración con el Grupo de Robótica de la Universidad de Mendoza . Si bien se lleva adelante los días sábados en tiempo extraescolar participan un gran número de estudiantes de la escuela, de entre diez y diecisiete años, junto a otros niños y jóvenes de la comunidad, y las actividades que se desarrollan tienen un profundo impacto en las actividades escolares.

En Probot School se destacan las decisiones tomadas a la hora de crearla e implementarla. Un colegio se pone en contacto con un grupo especializado en una universidad local y, en colaboración, construyen un concepto, desarrollan una propuesta -incluido un curriculum- y llevan adelante una modalidad formativa donde los equipos docentes de ambas instituciones colaboran. Esta es una apuesta que valdría la pena considerar en cualquier institución educativa a la hora de pensar procesos de cambio en esta u otras áreas.

La escuela de robótica busca preparar a sus estudiantes para resolver desafíos presentes y futuros mientras promueve habilidades consideradas clave: el trabajo colaborativo, la resolución de problemas, la creatividad y la autogestión junto al desarrollo de destrezas manuales.