¿Qué pasaría si se multiplicaran las voces que piensan juntas cómo alcanzar las metas que se propone la escuela? Muchas veces el trabajo de planificar lo que sucede en la escuela recae solo sobre directivos y el cuerpo docente. Sin embargo, la escuela es una institución social que involucra a muchos más actores: tanto alumnos como sus familias y toda la comunidad cercana. El funcionamiento de Comisiones Mixtas dentro de una escuela permite ampliar y democratizar los espacios de gestión escolar, sumando recursos humanos para la mejora de la escuela en sus diferentes dimensiones.
Para que funcionen correctamente se tienen que respetar tres requisitos: que sea un grupo heterogéneo, que prime el diálogo igualitario y que cada comisión actúe de manera autónoma. La organización en comisiones mixtas supone mantener altas expectativas sobre la capacidad de todos los miembros para debatir acerca de asuntos de la escuela y tomar decisiones. Ser parte de espacios decisivos tiene un impacto en las auto-expectativas: tanto alumnos como miembros de la comunidad resignifican su rol dentro de la institución. El intercambio de ideas y opiniones acerca de cómo abordar un objetivo fortalece la capacidad crítica y argumentativa de los participantes, y promueve una actitud proactiva frente a los desafíos.
Las comisiones mixtas afianzan los vínculos entre la comunidad y la escuela, facilitando un trabajo conjunto y solidario en cual todos pueden construir.