¿Qué pasaría si cada estudiante pudiera aprender a su propio ritmo? ¿Cómo sería un sistema educativo en éste no hubiese grados ni tiempos preestablecidos, en el que el trabajo con cada tema del currículo se completara solamente cuando el estudiante logró dominarlo en profundidad?
El sistema de enseñanza planteado por Ventura Fontán desde la década de 1960 y desarrollado con su equipo en la década de 1980 propone cambiar de raíz la lógica del proceso de enseñanza y aprendizaje. Plasmado en el Colegio Fontán, una institución privada de la ciudad de Medellín, Colombia, y en otras escuelas asociadas, este sistema se basa en el aprendizaje personalizado a través de una serie de guías (llamadas “Tau”, o textos autodidácticos) que desarrollan, a través de preguntas y narraciones, los distintos temas del currículo del nivel primario y secundario.
La clave es el énfasis en el desarrollo de la autonomía y el deseo de aprender en los estudiantes, a partir de la confianza y la comprensión profunda del contenido. En el Colegio se promueve la cultura del esfuerzo y el disfrute por el aprendizaje, que se refleja en los testimonios de los estudiantes y docentes.